¿Sabías que...?
Mary Poppins fue la primera película de Julie Andrews y con la que ganó su primer Óscar. Hasta entonces era actriz de musicales y estaba actuando en My Fair Lady.

Valoraciones:
– Puntúa este artículoViento del este y niebla gris, anuncian que viene lo que ha de venir. Esto solo puede significar una cosa: ¡ella se acerca! Efectivamente, nos estamos refiriendo a la niñera más extraordinaria del cine y la literatura. De su mano hemos cantado, soñado y recorrido escenarios llenos de magia. Por eso hoy te invitamos a redescubrir todas las localizaciones de Mary Poppins en Londres.
Contenidos
Aunque la versión original se rodó en estudio, se inspiraron en muchas localizaciones reales en Londres. La autora Pamela Lyndon Travers, de hecho, vivió en el Chelsea de la primera mitad del siglo XX y se inspiró en sus calles para dar forma a algunos de los escenarios de su famosa novela. Lo que ella no sospechaba era que, años más tarde, su obra sería llevada a la gran pantalla de la mano de Walt Disney.

Si estás pensando en viajar a Londres, seguir los pasos de esta singular niñera puede convertirse en la excusa perfecta para explorar barrios como Westminster, Chelsea o Temple desde otra perspectiva. Quizá no aparezca Mary en el cielo… O sí … pero sin duda encontrarás un poco de su encanto en cada rincón.

Con nuestra asesoría personalizada te aseguramos que ahorrarás tiempo y dinero (¡Nada de gastos extra!) durante el viaje ¡Incluye un mapa con cientos de recomendaciones!
Comencemos con un poco de salseo. Travers publicó la novela en 1934 y Walt Disney enseguida quedó maravillado con este relato que tanto gustaba a sus hijas. Fueron ellas quienes le insistieron para llevarla al cine. Por eso, cuatro años después comenzó a negociar los derechos para la adaptación. Sin embargo, se toparon con un hueso duro de roer: ¡la propia autora! Y es que Travers era una protectora extrema de su obra, la cual defendió con uñas y dientes durante 20 años porque no se fiaba de Hollywood y menos aún de Walt, al considerarlo demasiado superficial.
Mary Poppins fue la primera película de Julie Andrews y con la que ganó su primer Óscar. Hasta entonces era actriz de musicales y estaba actuando en My Fair Lady.
Finalmente, por cuestiones económicas aceptó vender los derechos de la obra bajo una serie de condiciones muy estrictas, aunque era Disney quien tenía el control final. Parte de este acuerdo era que Travers participara como asesora del guión y del tono general de la película, aunque, como veremos, no le hicieron mucho caso. Aquí os dejo una serie de aspectos de la película que detestaba:

Por todo esto, la autora quedó tan descontenta que nunca autorizó la adaptación al cine de sus otras novelas sobre la famosa niñera (¡sí, hay 8 novelas de Mary Poppins!). También impuso que absolutamente nadie del equipo original de la película participara en el musical hecho décadas más tarde. Y es que, aunque la película fue un enorme éxito, tanto en taquilla como para la crítica, Travers la consideró una traición a su obra. De hecho, la película costó menos de 5 millones de dólares y recaudó más de 107 en todo el mundo.
Pese al hate de Travers, la película ganó 5 Óscars: mejor actriz, mejor banda sonora, mejores efectos visuales, mejor edición y mejor canción con Chim, chim cheree. ¡Prácticamente todo lo que Travers odiaba!
Mary Poppins aterriza en casa de los Banks en el año 1910. Mucho ha llovido desde entonces. Y es que a comienzos del siglo XX Londres vivía una época de grandes cambios sociales. Podríamos afirmar que el Imperio estaba en su prime, ya que abarcaba casi una cuarta parte de la población mundial y todavía poseía muchísimos territorios coloniales por todo el mundo. En este sentido, Londres era ya una ciudad cosmopolita, moderna e industrializada, a la que seguían llegando muchas personas del campo en busca de trabajo.

Todo este contexto propiciaba una marcada diferencia social entre las clases. Por un lado, había una clase alta que vivía en barrios adinerados, gozaba de placeres como la ópera, el teatro, los partidos de criquet y grandes fiestas. Por otro, la clase trabajadora se hacinaba en barrios obreros con condiciones de vida mucho más humildes. Era frecuente que las familias acomodadas tuviesen numerosos sirvientes como mayordomos, cocheros, amas de llaves, doncellas, jardineros y, por supuesto, niñeras. Muchas veces los niños pasaban más tiempo con el servicio que con sus propios padres.
Todavía estaban conquistando algunos de los derechos que hoy nos parecen universales. La educación era un privilegio cada vez más extendido, pero no al alcance de todos. Además, en este momento las mujeres empiezan a alzar la voz y a reclamar la igualdad. La Sra. Banks es un claro ejemplo del movimiento sufragista que pedía el voto femenino, el cual se consiguió casi 20 años más tarde.


Con un seguro de viaje te evitas problemas, tienes línea de atención al cliente 24 horas en español y en el caso de que lo necesites ellos se encargan de todo. ¡Te buscan hasta la clínica a la que tienes que ir! Reserva aquí tu seguro con descuento.
Como hemos dicho anteriormente, esta película se rodó íntegramente en estudio, en Burbank, California. Sin embargo, la inspiración sí que es real y, aún hoy, se pueden visitar algunas de las localizaciones en las que se desarrolla la historia.
Cherry Tree Lane es el nombre ficticio de la calle donde se encuentra la mansión de la familia Banks en la novela. Si bien es verdad que esta calle no existe en el mapa, toda su estética y ambiente se inspira en el barrio de Chelsea, donde vivía Travers. Concretamente en el 50 de Smith Street, donde hay una placa conmemorativa. Aquí escribió sus primeros libros, por lo que se trata de una parada obligada para los más fans.
La calle de la novela es una calle elegante, ordenada, claramente perteneciente a un barrio adinerado y con el típico estilo eduardiano de principios del siglo XX. Podéis ver casas y calles muy similares en Kensington, Chelsea, Hampstead o Highgate.

Aunque esta parte de la película es una secuencia animada, el entorno con ríos serpenteantes, glorietas con flores y caminos flanqueados por sauces nos traslada inequívocamente a los Queen Mary’s Gardens en Regent’s Park.
Los jardines Queen Mary’s son famosos por su rosedal: una colección de más de 12.000 rosas de 85 especies distintas. Todo está perfectamente cuidado y ordenado simétricamente con caminos curvos y césped. Son especialmente bonitos en primavera y verano, cuando florecen.
En general, Regent ‘s Park es muy Mary Poppins y en sus alrededores hay muchas calles con casas que perfectamente podrían ser la residencia Banks.
Si buscásemos la localización de la casa iríamos a la calle Queen’s Anne Gate, cerca de St James’s Park. Merece la pena ir a ver la calle (es una preciosidad) y además, al lado está St James´s Park, que podría ser perfectamente el parque donde se pierden Jane y Michael.
Si nos fuésemos a los libros de Mary Poppins, en vez de a la película, el parque que se menciona es Kensington Gardens, al lado de Hyde Park, otros jardines preciosos en Londres.

Pocos escenarios de la película tienen una carga emocional tan grande como la Catedral de St Paul. Recordemos que todas las localizaciones fueron hechas en estudio, pero este es inconfundible. Sobre todo por sus famosas escaleras. ¿Cómo olvidar la escena con la canción Feed the Birds y la historia de la anciana que vende migas de pan para las palomas? Esta mujer estaba inspirada en una mujer real que vendía panecillos para las palomas en Trafalgar Square, algo muy habitual en ese momento.
Feed the Birds se convirtió en una de las canciones favoritas de Walt Disney. Se dice que, incluso, la escuchaba en bucle.
La silueta inconfundible de St. Paul se puede ver en varias escenas de la película, como cuando Mary desciende de los cielos con su paraguas. Te recomiendo visitar el mirador gratuito en el centro comercial One New Change (coge el ascensor a la planta sexta) para ver la cúpula de St Paul como si estuvieses sobrevolando Londres.

En contraste con el mundo de magia y fantasía de Mary Poppins tenemos un lugar serio y que refleja el Londres adinerado de esa época, y no es otro que el lugar de trabajo del Sr. Banks. Como sabemos, el padre de Jane y Michael es banquero en el Fidelity Fiduciary Bank, un nombre ficticio pero que recuerda al Bank of England y al Royal Exchange de Threadneedle St. Por cierto, ¿recuerdas al anciano director del banco? ¿A que no sabías que era el mismo Dick van Dyke? ¿Te habías dado cuenta de este detalle? Dímelo en comentarios, que me encanta leeros.

Incluso el interior del edificio y sus trabajadores representan perfectamente la sociedad londinense. Y, de hecho, se aprovechó esta parte de la película para hacer, con toques de humor, una crítica social entre la lógica infantil y la rigidez y codicia de los ancianos banqueros. ¡Y sabemos el follón que se monta por dos peniques!
Justo cuando acaba la canción Feed the Birds aparece un cartel en el que se hace un guiño al pub más antiguo de Londres. El Ye Olde Cheshire Cheese.
Sé lo que estás pensando: ¿pero si el Almirante Boom es vecino de los Banks, no estarán inspiradas sus casas en el mismo lugar? Pues sí y no. Sí porque mantiene la estética de los edificios, jardines y calles eduardianas de Chelsea, y no porque, en realidad, se inspira en una casa que existe de verdad al norte de Londres, concretamente en el barrio de Hampstead.

Este excéntrico personaje, como sabemos, es un oficial retirado de la Marina Real Británica, que vive en una casa decorada como si fuese un velero de guerra. Y, aunque se trata de un personaje secundario, es, sin duda, uno de los más recordados porque dispara su cañón para anunciar el paso de las horas. Todo ello constituye una parodia velada a la rigidez del mundo adulto, militar, y, sobre todo, a la famosa puntualidad británica. Ya lo dice Bert: «el mundo se rige por el horario de Greenwich. Y Greenwich, según dicen, por el horario del Almirante Boom.»
Pero volviendo a la casa, como os decía, en Hampstead se encuentra la Admiral’s House, en Admiral’s Walk. Es un recinto privado, por lo que no se puede visitar por dentro. Pero al verla desde la calle, vas a visualizar enseguida al almirante y al Sr. Bitácora en la azotea.


No es recomendable llevar efectivo a Londres, es una ciudad donde absolutamente todo se paga con tarjeta (hasta los puestos de comida callejera). Te recomiendo que te saques esta tarjeta monedero gratuita para pagar sin comisión en el país (sólo tienes que ir recargándola). ¡Ahorra en tu viaje!


Pamela Lyndon Travers describió a Mary Poppins como alguien que llega cuando se la necesita, no cuando se la llama. Quizá esa sea también la mejor forma de recorrer Londres: sin buscar nada concreto, dejando que la ciudad sorprenda y siempre, con un poco de azúcar.
Entre plazas, jardines y edificios antiguos, hay huellas que siguen allí, esperando a quien tenga la sensibilidad para verlas. Porque, en el fondo de nosotros, sentimos que Mary Poppins no se ha ido, solo está a punto de regresar con el próximo cambio de viento.
8 comentarios. Dejar nuevo
Me ha encantado el tour de Mary Poppins!
Me gustaria hacerlo!
¡Muchas gracias Isabel! Un abrazo
Maravilloso artículo muy bién conducido y tratado para el deléite de tod@s las adict@s/ fans de Mary Poppins y para conocer detalles de la autora real de la obra que tristemente no fué realmente la principal protagonista de su propia novela… Elena me encantan tus artículos! Tienes una maestria única para explicar, contar, hacer vivir todo lo que decides comunicar….. Has pensado en dedicarte a la escritura? Creo que lo harias genial….Un abrazo y esperando màs artículos tuyos
¡Hola Eva! Eres un amor, muchísimas gracias de corazón 🙂
Un gran artículo, me encanta las descripciones, lo tengo apuntado para la próxima vez que vaya a Londres.
¡Mil gracias Gloria! un abrazo enomorme
Me ha encantado, seguro que la próxima vez que vaya a Londres lo hago. Gracias 🤗
¡Qué ilusión Charo! Mil gracias