Voy a ser sincero desde la primera línea: si algo hizo peligrar mi economía en más de un viaje a Japón fueron las figuritas, los videojuegos, los cómics… Las tiendas frikis más famosas de Japón no son solo comercios, son los auténticos templos (casi museos) donde la cultura otaku y el merchandising oficial conviven en grandes edificios que parecen no tener fin.
Y sí, lo admito, soy súper fan de Studio Ghibli hasta el punto de que cada vez que veo una tienda Donguri se me cae la cartera antes que la baba.
Como buen apasionado de la cultura japonesa, cuando voy a Japón llevo sitio de sobra en la maleta sabiendo que no voy a volver con ella vacía. Por eso hoy quiero daros a conocer las tiendas frikis que, para mí y la mayoría, son parada obligatoria si el anime, el manga o los videojuegos forman parte de vuestra pasión.
¿Qué entendemos por “tiendas frikis” en esta guía?
Si habéis llegado hasta aquí seguramente ya habréis leído el post sobre las zonas otaku de Japón (y si no, os lo recomiendo) en el que os explicaba la diferencia entre “otaku” y “friki”. Así que aquí no os voy a aburrir con definiciones. Lo que sí os quiero explicar antes de nada es qué tipo de tiendas vais a encontrar en este listado, porque «friki» en Japón puede significar prácticamente cualquier cosa.
Vamos a centrarnos en tiendas de varias plantas dedicadas única y exclusivamente al merchandising de animes míticos, secciones enteras especializadas en figuras de un solo personaje de un anime de los años 90, máquinas de gachapon formando pasillos interminables e infinitas estanterías de videojuegos retro que hace años están descatalogados.
Dejamos fuera, por tanto, las tiendas de electrónica, lugares extraños (o perturbadores), o grandes almacenes que, aunque suelen tener su rincón otaku, no son santuarios dedicados exclusivamente a ello.
En Japón el coleccionismo no se vive como un hobby más, sino como una auténtica cultura de consumo con sus propios códigos, tiendas de segunda mano especializadas y hasta un vocabulario que iréis descubriendo tienda a tienda.
Dicho esto, ¡vamos al lío!
Tiendas de segunda mano: auténticos tesoros a buen precio
Si hay algo que sorprende gratamente a cualquier friki que visita Japón por primera vez es la cultura del chuuko (segunda mano), especialmente en el mundo del anime, el manga y los videojuegos.
No hablamos de tiendas de trastos viejos, sino de auténticas cadenas especializadas donde el manga antiguo, las figuras descatalogadas, las consolas retro o los videojuegos se venden en un estado de conservación prácticamente impecable.
Los japoneses tienen entre sus costumbres sociales cuidar sus objetos (y todo en general) con un mimo casi religioso, y eso se traduce en estanterías repletas de piezas impecables y más asequibles que comprándolas nuevas. Eso sí, un aviso: entrar «solo a mirar» es prácticamente misión imposible.
Mandarake: el paraíso del coleccionismo
El nombre que cualquier friki reconoce y quiere visitar… ¡ese es Mandarake! la cadena de segunda mano más grande y reconocida del país.
Aunque la primera tienda fue la de Nakano Broadway, si buscáis la experiencia más top y mítica tenéis que ir a la del barrio de Akihabara. Esta es la más grande de todas, repartida en varias plantas de manga, figuras, videojuegos, cosplay y coleccionables de todo tipo (ojo, literalmente, de todo tipo).
Lo que distingue a Mandarake de otras tiendas es su fuerte enfoque en lo retro y en las piezas difíciles de encontrar, como consolas antiguas, mangas descatalogados hace décadas, figuras de ediciones limitadas, cómics autoeditados…
Es un buen sitio si te quieres comprar alguna Shonen Jump antigua por ejemplo. Me agencié una hace poco del 90, con la portada de Video Girl Ai del gran Masakazu Katsura, top.
Es habitual encontrar objetos que ya no se fabrican y que difícilmente vais a encontrar en otro sitio. Pero eso sí, los precios en Mandarake suelen ser más altos que en otras tiendas. No es que sea un “peaje para turistas”, es que muchas de las piezas que vende son auténticos objetos de coleccionista, y su precio es acorde a su rareza, demanda real y estado de conservación, no a un capricho de la tienda.
Surugaya: para los que buscan gangas frikis
Surugaya es otra de las grandes cadenas de segunda mano, aunque con un origen muy distinto. Nació en 1998 como tienda online, con sede en Shizuoka (de donde toma su nombre, ya que «Suruga» es la antigua provincia en la que se encuentra esta ciudad). No fue hasta 2016 cuando empezó a abrir tiendas físicas, empezando precisamente por Akihabara, y desde entonces se ha expandido a otras ciudades.
De hecho, en Akihabara encontraréis varias tiendas Surugaya organizadas por producto: una para videojuegos y consolas retro, otra de figuritas, otra de cartas y juegos de mesa, otra de modelismo…
Del mismo modo que Mandarake destaca por sus piezas de coleccionista, Surugaya tiene fama de ser la opción más asequible para hacerse con mangas, figuras o videojuegos de segunda mano en buen estado, sin llegar a los precios de las piezas más raras o descatalogadas.
Book Off: la cadena de segunda mano más grande de Japón
Book Off no nació como una tienda friki, pero ahora es prácticamente imposible hablar de segunda mano en Japón sin nombrarla. Esta cadena abrió en 1990 y casi cuarenta años después cuenta con varios cientos de tiendas repartidas por todo el país (además de algunas en el extranjero, como París o Seúl).
A diferencia de las anteriores, Book Off no está especializada en cultura otaku, sino que es una gran tienda de segunda mano: ropa, libros, CDs, DVDs, consolas… pero su sección friki suele ser tan grande como algunas tiendas enteras.
Lo que la distingue es, principalmente, el estado de conservación de sus productos ya que tienen una política de cuidado casi obsesiva, hasta el punto de que muchos tomos parecen recién salidos de la imprenta. Esto, unido a unos precios muy asequibles, la convierte en parada obligada.
Hard Off: el escondite de los videojuegos retro
Hard Off es la hermana «tecnológica» de Book Off. La cadena cuenta con más de mil tiendas por todo Japón, pero no es una tienda friki per se, ya que vende un poco de todo: equipos de audio vintage, cámaras, ordenadores, guitarras eléctricas… pero cualquier amante de los videojuegos retro tiene que visitarla.
Sus estanterías suelen esconder consolas descatalogadas (Famicom, Super Famicom, Dreamcast, Saturn) y cartuchos a precios muy por debajo de lo que encontraréis en tiendas más especializadas.
Furuhon Ichiba: la cadena menos turística (pero muy completa)
Furuhon Ichiba (literalmente, «mercado de libros usados») es una cadena fundada en 1990 que, con el tiempo, ha ido ampliando su catálogo mucho más allá de los libros.
Hoy en sus tiendas encontraréis videojuegos, trading cards, figuras y merchandising de anime y manga, ¡todo de segunda mano! Cuenta con más de 150 tiendas repartidas por todo Japón, aunque, curiosamente, apenas tiene presencia en las rutas turísticas.
Esto, sin embargo, la convierte en una opción interesante si buscáis gangas sin aglomeraciones.
Super Potato: el templo del videojuego retro
Para cualquier amante de los videojuegos retro Super Potato es una referencia mundial. Nacida a principios de los años 90, la cadena se ha convertido en sinónimo de nostalgia gamer, y aunque hoy cuenta con locales en varias ciudades, su tienda de Akihabara sigue siendo la más completa y la que todo el mundo tiene en mente.
La propia fachada ya avisa de lo que os espera dentro: una patata, gigante y feliz, rodeada de todo tipo de consolas retro. Dentro encontraréis estanterías repletas de consolas descatalogadas (Famicom, Super Famicom, Neo Geo, Sega Saturn, Game Boy…), cartuchos, periféricos y merchandising que en Europa solo se puede soñar con encontrar en buen estado.
La última planta, además, alberga un pequeño arcade retro donde podéis echar unas partidas a videojuegos clásicos de los 80 y 90, como Street Fighter o Metal Slug, y disfrutar del ambiente de los antiguos salones recreativos japoneses.
Tiendas multiproducto: todo el universo friki bajo un mismo techo
Dejamos a un lado las tiendas de segunda mano y nos centramos en todo lo contrario. Veremos cadenas de producto nuevo, con varias plantas y decenas de categorías conviviendo en el mismo espacio.
Aquí vais a encontrar un poco de todo: merchandising oficial de las series y videojuegos más populares del momento, figuras de coleccionista recién salidas de fábrica, cartas coleccionables, peluches, artículos de papelería, cosplay y mucho más, todo perfectamente organizado por plantas o secciones.
Village Vanguard: el Don Quijote de la cultura friki
Nació como una pequeña librería en Nagoya, por un apasionado del jazz que decidió ponerle el nombre del mítico club neoyorquino Village Vanguard. Lo que empezó como una librería se ha convertido, con los años, en una cadena presente en las 47 prefecturas de Japón y autodenominada como «la librería en la que se puede jugar», un concepto que se entiende en cuanto se pone un pie dentro.
Pero si buscáis orden y secciones bien diferenciadas, ¡esta no es vuestra tienda! Village Vanguard es puro caos organizado, con estanterías que mezclan manga, cómics americanos, novelas, vinilos, camisetas, gadgets absurdos (pero que todo el mundo necesita), merchandising de anime y cultura pop japonesa e internacional. Todo iluminado con una estética entre retro y psicodélica que invita a perderse durante horas.
Kiddy Land: el merchandising kawaii en Harajuku
Esta tienda abrió sus puertas en 1950 en pleno Harajuku, como una modesta librería infantil. Con el paso de las décadas se ha convertido en la mayor cadena de jugueterías y artículos de personajes de Japón, y su tienda insignia sigue siendo parada obligatoria para cualquier fan del merchandising oficial.
Cuenta con cinco plantas, cada una con rincones para marcas y franquicias muy distintas entre sí, incluyendo artículos oficiales de Studio Ghibli, y funciona casi como un centro comercial en miniatura dedicado a famosos personajes.
Animate: la cadena de anime más grande de Japón
Animate es la cadena de tiendas de anime más grande de Japón, con locales repartidos por todo el país. La tienda original de Ikebukuro tiene nueve plantas y sigue siendo su buque insignia. ¡Se la considera la tienda friki más grande del mundo! y es un lugar que tendréis que visitar si queréis haceros una idea de la magnitud del merchandising oficial en Japón.
A diferencia de las tiendas que hemos visto en el bloque anterior, en Animate no vais a encontrar absolutamente nada de segunda mano. ¡Aquí todo es producto nuevo y oficial! centrado sobre todo en series de anime y manga actuales, con reposición constante ligada a los estrenos del momento.
Es, además, una de las cadenas de referencia para el género de anime idol, con secciones enteras dedicadas a CDs, blu-rays, chapas, posters y artículos coleccionables de estas franquicias. Y suelen incluir objetos exclusivos (los llamados «tokuten») solo disponibles con la compra en tienda física.
Tiendas de figuras y modelismo: para los amantes del detalle
En el mundo de las colecciones de figuras y modelismo Japón no tiene rival. Hablamos de un nivel de detalle y de especialización que puede resultar difícil de imaginar sin verlo en persona. Desde figuras de resina pintadas a mano hasta kits de montaje con centenares de piezas, pasando por garage kits de tirada limitada para los coleccionistas más top.
Estas tiendas suelen tener un público más específico que las vistas hasta ahora, ¡pero que eso no os eche para atrás! Aunque no seáis unos locos de las colecciones, pasear por sus estanterías (y ver los precios de las piezas más exclusivas) es en sí mismo una experiencia que merece la pena vivir.
Kotobukiya: el nivel máximo de detalle en figuras
Kotobukiya nació como una pequeña tienda de juguetes en 1947, pero no fue hasta los años 80 cuando dio el salto que la convertiría en lo que es hoy, uno de los fabricantes de figuras y kits de modelismo más prestigiosos de Japón.
Aunque hay tiendas por todo el país, la de Akihabara (como no) sigue siendo la referencia si buscáis el mayor nivel de detalle posible en una figura original y que pocos consiguen igualar.
Eso sí, esa calidad tiene un precio, y aquí no suele ser precisamente bajo. Dicho esto, incluso pagando ese extra por la calidad, recordad que seguís estando en Japón. Comprar aquí sigue siendo bastante más barato que hacerse con la misma figura en vuestro país, así que si sois coleccionistas, esta es una de esas paradas donde de verdad se nota lo de ahorrar en Japón.
Volks: garage kits y muñecas de coleccionista de alta gama
Volks es de las pocas que no tienen su origen en Tokio. Nació en 1972 en Kioto y hoy es famosa las Super Dollfie, unas muñecas personalizables que se han convertido en un auténtico icono dentro del coleccionismo japonés. Cada una se fabrica a mano, permitiendo elegir el color de la piel, de los ojos, el pelo o la ropa, lo que ha creado a su alrededor toda una comunidad de fans que tratan a sus muñecas casi como a un hijo.
Además, Volks es también un referente en garage kits de resina sin pintar, pensadas para coleccionistas que disfrutan tanto del proceso de montaje y pintado como del resultado final. Normalmente de animes y mangas como Evangelion o Slayers.
La marca hoy tiene presencia en varias ciudades de Japón: Tokio, Osaka, Nagoya, además de su Kioto natal. Eso sí, ten en cuenta que, como ocurre con otras, aquí la calidad y la exclusividad tienen su precio. No es la opción más barata de esta lista, pero sí una de las más especializadas para quien busque piezas realmente distintas al merchandising más globalizado.
Super Kids Land: el paraíso del modelismo en Osaka
Super Kids Land está ubicada en pleno Den Den Town (Osaka) y está especializada en modelismo, maquetas, figuras de anime y otros artículos de coleccionismo.
Es, en cierto modo, la «hija friki» de la cadena Joshin, porque mientras el resto de tiendas de la marca se centran en electrónica generalista, esta reparte sus cinco plantas entre Gunpla y figuras de personajes, maquetas a escala, pinturas y herramientas, el universo Tamiya al completo, modelos en miniatura, coches teledirigidos y pistolas de aire comprimido y maquetas de trenes.
Al ser una tienda exclusiva de Osaka, es un lugar que no os podéis perder si estáis explorando DenDen Town y os apasiona el modelismo. Pocos sitios en Japón concentran tanta variedad bajo un mismo techo.
Manga, doujinshi y mucho papel: las mejores librerías especializadas de Japón
Después de repasar tiendas de segunda mano, gigantes multiproducto y templos del modelismo, toca hablar del origen de todo: el manga. Este bloque reúne cadenas centradas casi en exclusiva en publicaciones, ya sea manga oficial, doujinshi (obras autopublicadas por fans) o revistas y novelas ligeras. Son tiendas donde el volumen de producto es tan grande que muchas veces necesitan varias plantas solo para organizar sus estanterías por género, editorial o incluso por tipo de público (nada que no hayamos visto).
No obstante, aquí es donde entenderéis de verdad la escala de la industria del manga en Japón: secciones enteras dedicadas a un único género, ediciones limitadas que no llegan al mercado internacional y, en ocasiones, un ambiente pensado específicamente para un tipo de público muy concreto dentro del propio fandom.
K-Books: el referente del doujinshi y el manga de nicho
K-Books nació en 1992 en Tokio, y aunque es especialmente conocida por su presencia en Otome Road, lo cierto es que la cadena tiene bastante más recorrido. Cuenta con tiendas en Akihabara, Kichijoji, Osaka y Nagoya, y dentro de la propia Ikebukuro llega a tener varias sucursales, cada una centrada en una temática concreta.
Su especialidad es el manga y el doujinshi de segunda mano, aunque también vende cosplay, música, novelas y merchandising de voice actors e idols. Es, en definitiva, una parada perfecta si buscáis algo más de nicho que lo que encontraríais en una tienda generalista, especialmente si vuestro gusto se inclina hacia el manga orientado a público femenino.
Lashinbang: de tienda de cartas a gigante del merchandising de segunda mano
Lashinbang tiene un origen curioso: nació en 1969 en Ikebukuro como una tienda local de tarjetas telefónicas usadas y cromos coleccionables. No fue hasta el año 2000 cuando dio el salto al mundo otaku, ocupando el local que había dejado libre una tienda Animate y convirtiéndose en una tienda de segunda mano de manga, doujinshi, CDs y DVDs de anime, merchandising y videojuegos.
Aunque es especialmente conocida por su tienda de Otome Road (Ikebukuro, Tokio), lo cierto es que Lashinbang cuenta con 58 tiendas propias repartidas por todo Japón, además de franquicias internacionales en Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Singapur.
Su punto fuerte es el precio: al ser una cadena centrada casi por completo en artículos de segunda mano, suele ser una alternativa muy económica para hacerse con artículos de anime en buen estado.
Melonbooks: de Hokkaido a convertirse en referencia nacional del doujin
Melonbooks nació en Sapporo (Hokkaido) como una pequeña tienda (¡como todas!), y su nombre es un homenaje al melón de Yubari, uno de los productos más famosos de la región. Actualmente se ha expandido por todo el país hasta convertirse en la mayor cadena especializada en doujinshi (manga y obras autopublicadas por fans) de Japón, además de vender software y música.
Un detalle interesante es que Melonbooks también gestiona pequeños rincones de doujinshi dentro de un centenar de tiendas Animate del país, e incluso ha abierto galerías propias (en Akihabara y Nagoya) dedicadas a exponer y vender obra original de creadores independientes.
Si buscáis manga hecho por y para fans, con un catálogo súper amplio, esta es una de las mejores paradas que podéis hacer.
Tiendas oficiales de franquicia: el merchandising más exclusivo
Vámonos a un tipo de tienda muy distinto a todo lo anterior: los espacios oficiales de las grandes franquicias japonesas. Aquí no vais a encontrar ni segunda mano ni un batiburrillo de productos distintos, sino tiendas pensadas al milímetro por la propia marca, con productos exclusivos que muchas veces no se pueden comprar en ningún otro sitio.
Son también lugares donde entra en juego la propia experiencia de visitarlos. Estas tiendas cuidan hasta el último detalle de su ambientación para que la visita se sienta casi como entrar en el propio universo de la franquicia. Eso sí, la demanda suele ser tan alta que en algunas de ellas hará falta algo de paciencia (o incluso un ticket de acceso) para poder entrar.
Nintendo TOKYO: la primera tienda oficial de Nintendo en Japón
Puede parecer increíble, pero hasta noviembre de 2019 Nintendo no tenía ninguna tienda oficial propia en su país de origen. La primera fue la de Nueva York, y no fue hasta la apertura del Shibuya PARCO cuando Japón consiguió su propio Nintendo TOKYO (con los años ha ido abriendo más tiendas en otras ciudades), ubicado en la sexta planta de este centro comercial, justo al lado de un Pokémon Center.
La tienda está decorada con figuras a tamaño real de Mario, Link y una Inkling de Splatoon y, como cabe esperar, en ella se venden consolas, videojuegos y, sobre todo, una gran variedad de merchandising exclusivo de Nintendo, incluyendo productos que no suelen encontrarse en las tiendas convencionales.
Como imaginarás, aquí pueden confluir cientos de personas a la vez y, aunque la tienda suele permitir el acceso libre, en los días de mayor afluencia (especialmente fines de semana, festivos y periodos vacacionales) puede funcionar con un sistema de tickets de entrada para controlar el número de visitantes.
Cuando se utiliza este sistema, los tickets se reparten en diferentes lugares dependiendo de la hora:
- Antes de la apertura de la tienda (10:00): en la primera planta de Shibuya PARCO.
- Después de la apertura: en la sexta planta, junto a la estatua de Mario, cerca de la entrada de las escaleras exteriores.
Se entrega un ticket por persona, por lo que cada visitante deberá conseguir el suyo.
Pokémon Center: una tienda oficial en cada rincón de Japón
A diferencia de Nintendo, que tardó años en abrir sus primeras tiendas oficiales, los Pokémon Center llevan mucho más tiempo establecidos en Japón. El primero abrió sus puertas en Tokio en abril de 1998, apenas dos años después del lanzamiento de los primeros videojuegos de Pokémon.
Desde entonces, la cadena ha ido creciendo hasta contar con más de 20 establecimientos repartidos por todo Japón, entre Pokémon Center y Pokémon Store. Uno de los más conocidos es Pokémon Center Mega Tokyo, situado en Ikebukuro, aunque también encontraréis tiendas oficiales en ciudades como Osaka, Kioto, Nagoya, Hiroshima o Fukuoka.
Lo más curioso de estas tiendas es que muchas tienen sus propios Pokémon representativos y productos exclusivos inspirados en la cultura y las tradiciones de cada región, algo que anima a los coleccionistas más entregados a visitar varias sedes durante su viaje.
Sin ir más lejos, si hacéis una excursión a Hiroshima, tenéis que saber que la ciudad cuenta con su propio Pokémon Center en la segunda planta del centro comercial ekie, dentro de la estación de Hiroshima. Allí os recibirá una espectacular figura a tamaño real de un Gyarados rojo shiny, acompañado de Pikachu y Magikarp. ¡Una visita que merece la pena especialmente si sois fans de Pokémon!
Donguri Kyowakoku: la tienda oficial de Studio Ghibli
Donguri Kyowakoku (literalmente, «la República de la Bellota») es una cadena de tiendas especializadas en productos oficiales de Studio Ghibli, con alrededor de 40 establecimientos repartidos por Japón. Aquí encontraréis peluches, papelería, vajilla, ropa y decoración inspirados en algunas de sus películas más emblemáticas, todo con ese cuidado por el detalle tan característico del estudio.
Si sois fans de Studio Ghibli, visitar una tienda Donguri Kyowakoku es una parada casi imprescindible durante vuestro viaje a Japón. Y lo mejor es que no hace falta ir hasta Mitaka ni conseguir entradas para el Museo Ghibli para disfrutar de estas tiendas, ya que encontraréis varias en ciudades como Tokio, Osaka o Nagoya.
Eso sí, si también tenéis pensado visitar el Museo Ghibli de Mitaka, recordad que las entradas deben reservarse con antelación. Os explicamos todo el proceso en nuestra guía sobre cómo reservar entradas para el Museo Ghibli.
Jump Shop: la tienda oficial de las series de Shonen Jump
Jump Shop es la tienda oficial con licencia de Shueisha, la editorial responsable de la publicación semanal que desde 1968 ha dado origen a algunas de las series más importantes de la historia: Dragon Ball, One Piece, Naruto, Death Note, Jujutsu Kaisen o Kimetsu no Yaiba (Demon Slayer), entre muchísimas otras. Abrió sus puertas en 2004, y su mascota original fue diseñada nada menos que por el gran Akira Toriyama, el creador de Dragon Ball.
En sus tiendas encontraréis merchandising oficial de todas sus series: ropa, figuras, papelería, réplicas de objetos icónicos y una selección de artículos que van rotando según qué serie esté más de moda en cada momento. Tiene presencia en varios puntos de Japón, y es una parada perfecta si vuestra pasión por el manga va más ligada a un sello editorial concreto que a una franquicia en particular.
Tiendas de cartas: Pokémon, Yu-Gi-Oh! y el boom del coleccionismo
Si el manga y las figuras son los reyes indiscutibles del coleccionismo otaku, las trading cards les pisan los talones muy de cerca. Pokémon, Yu-Gi-Oh!, One Piece Card Game o Dragon Ball Super Card Game tienen su propio mercado y tiendas especializadas exclusivamente en la compra, venta e intercambio de cartas. En algunas, incluso con cajas fuertes y vitrinas para las piezas más valiosas, como si fueran auténticas joyerías.
Estas tiendas tienen una particularidad que no encontraréis otras de esta lista. Es habitual ver a jugadores sentados en mesas dentro del propio local, echando una partida o abriendo sobres recién comprados delante de otros coleccionistas.
Yellow Submarine: trading cards y juegos de mesa por todo el país
Yellow Submarine es una de las cadenas de hobby más completas de Japón, con tiendas repartidas por Tokio (Shinjuku, Ikebukuro, Akihabara), Osaka, Nagoya, Kioto y otras ciudades.
Aunque la mayoría la conocen por su sección de trading cards de Magic: The Gathering, Pokémon o Yu-Gi-Oh!, su catálogo va bastante más allá: figuras, Gunpla y, sobre todo, una de las mejores selecciones de juegos de mesa de todo el país, desde clásicos europeos como Catan o Carcassonne hasta títulos propios del mercado japonés.
Card Labo: la cadena de trading cards de Animate
Como dice el título: Card Labo pertenece al mismo grupo empresarial que Animate, lo que la convierte en una de las cadenas de trading cards con más respaldo del país. Abrió cuatro tiendas en junio de 2011 y desde entonces ha ido creciendo hasta las más de 35 que tiene actualmente repartidas por todo Japón.
Su catálogo cubre prácticamente cualquier juego de cartas coleccionables: Yu-Gi-Oh!, Pokémon, One Piece Card Game, Weiss Schwarz, Dragon Ball o el juego oficial de Gundam, entre otros muchos.
Un detalle que la distingue de otras tiendas de cartas es que la mayoría de sus locales cuentan con una «sala de duelos» (Duel Space) habilitada para echar partidas en el momento, algo que convierte la visita en algo más que una simple parada de compras.
Hobby Station: compra y venta de cartas con sede en Akihabara
Hobby Station nació en 2003 en pleno Akihabara, en Tokio, y desde entonces se ha convertido en una de las cadenas de tiendas especializadas en juegos de cartas coleccionables más conocidas de Japón.
Actualmente cuenta con establecimientos en otros barrios y localidades de Tokio, como Ikebukuro y Machida, además de ciudades como Nagoya, Osaka, Kioto, Hiroshima, Sendai, Kobe o Fukuoka. Su especialidad son las trading cards, con un catálogo amplio que incluye desde clásicos hasta títulos más de nicho.
Lo que suele destacarse de esta cadena es su servicio de compra: cada carta se tasa de forma individual antes de fijar el precio de recompra, lo que aporta bastante más transparencia que otras tiendas donde el precio se calcula por lotes.
Y hasta aquí nuestro pedazo de recorrido por las tiendas frikis más famosas de Japón. Como habréis visto, no hace falta elegir entre manga, figuras, videojuegos retro o cartas coleccionables. Japón tiene una tienda (o cuarenta) para cada una de estas aficiones, y muchas veces la mejor experiencia está precisamente en dejarse sorprender por lo que no buscabas. Lo verdaderamente difícil va a ser elegir por dónde empezar.
Nuestro consejo, si vais a lanzaros a esta ruta, es sencillo: reservad tiempo de sobra (más del que creéis necesitar) y dejad hueco en la maleta, porque salir de alguna de estas tiendas con las manos vacías es imposible.