Los principales aeropuertos internacionales de Japón
Los aeropuertos de Japón funcionan como puerta de acceso al país y son la primera impresión para millones de turistas. ¡Y la primera impresión cuenta mucho! ¿No eres de los que juzgan…

Valoraciones:
– Puntúa este artículoSeguramente muchos de vosotros ya tengáis parte de vuestros pensamientos en las vacaciones de verano. ¿A dónde vamos este año? ¿turismo cultural o de playa? Si entre tus opciones está viajar a Japón, has de saber lo siguiente: los veranos son bastante, bastante duros por el calor y la humedad. Pero si el clima no te asusta, te animo a seguir leyendo esta guía sobre cómo sobrevivir al verano en Japón.
Contenidos
Recordemos que Japón es un archipiélago con diferentes climas. La zona por la que nosotros solemos movernos es más bien templada. Por lo general, las temperaturas no superan los 40ᵒC, pero la humedad hace que la sensación de calor pueda llegar a ser asfixiante.


Guía con todo lo que necesitas saber para que tu viaje a Japón sea perfecto. Itinerario completo, dónde alojarte, costumbres que debes conocer, qué necesitas preparar antes de tu viaje y cientos de recomendaciones de restaurantes, cafeterías, tiendas…
Y es que la principal característica del verano japonés es precisamente esta: la combinación de calor + humedad. Desde finales de junio hasta principios de septiembre, las temperaturas durante el día alcanzan fácilmente los 30 o 35 grados centígrados (en olas de calor incluso rozan los 40). Pero lo malo viene con la humedad.

Durante estos meses, la humedad relativa está entre el 70% y el 90%. Esto provoca que sudemos más y que este sudor no se evapore correctamente, disminuyendo la capacidad natural del cuerpo para enfriarse. Resultado: una sensación térmica superior a la real. Esto se acentúa especialmente en las grandes ciudades y da lugar a lo que se conoce como islas de calor, provocadas por el hormigón y el asfalto, que actúan como acumuladores de calor y que pueden subir las temperaturas hasta 10ᵒ.
…los niveles de humedad relativa en Fukuoka (sur de Japón) en julio y agosto son similares a los de Manila (Filipinas), 2300 km al sur y en pleno trópico?
Por si fuera poco, el verano coincide con el tsuyu, la temporada de lluvias. Para poneros en situación: Tokio se encuentra casi en la misma latitud que Gibraltar. Allí, en verano es súper difícil que llueva, pero si lo hace suele ser en forma de aguacero o tormenta de verano. O sea, mucha agua en muy poco tiempo. En Tokio, Osaka y especialmente en Kioto o Hiroshima, la lluvia en verano es persistente, lo que aumenta todavía más la humedad del aire aunque, paradójicamente, esto no implica un descenso de la temperatura.
Para el viajero, esto supone que, si viajas en verano, en tu maleta no puede faltar un impermeable, poncho o paraguas; organizar el viaje y las visitas en base al clima, pudiendo alterar los planes a última hora; una mayor incomodidad por la sensación de sofoco; e, incluso, tener que utilizar más ropa de lo normal por el sudor. Os dejo un resumen de cómo es el verano en cada ciudad:


No os quiero desanimar, pero es que, además de todo lo mencionado, en los últimos años el calentamiento global ha provocado que se hayan batido récords históricos en varias prefecturas por temperaturas elevadas y episodios prolongados de calor.
Durante estas olas de calor, el clima es especialmente duro en las ciudades. Incluso las noches son notablemente calurosas con temperaturas casi tropicales y mínimas que superan los 25-28ᵒC. Además, suelen ser momentos en los que no sopla nada o prácticamente nada de viento.
Al prolongarse durante varios meses, el calor y la humedad provocan un mayor riesgo de tifones durante agosto y septiembre. Y, cuanto más al sur de Japón, mayor es el riesgo. Si bien es cierto que a las zonas de Tokio y Osaka no suelen impactar de manera directa, conviene tener un ojo puesto en el cielo, ya que pueden producirse lluvias torrenciales y vientos fuertes que pueden afectar al transporte y a edificios turísticos como museos o templos.


Para consultar por ejemplo Google Maps y ver hacia dónde dirigirte o estar conectado/a con amigos o familiares necesitas tener internet en el móvil. ¡Así el viaje será mucho más fácil! Nosotros recomendamos Holafly, es super fácil, una eSim que descargas en tu teléfono y cuando aterrices ya estarás conectado con internet ilimitado. Puedes elegir Londres, Japón o incluso todo Europa si haces un viaje por varios países (Holafly incluye Londres en su chip europeo). Reserva aquí con descuento
Por todo esto y más, Japón cuenta con sistemas de alerta súper eficientes a nivel nacional. Son fenómenos meteorológicos que se monitorizan en tiempo real y que se anuncian con varios días de antelación en todos los medios públicos, por lo que es prácticamente imposible que pillen por sorpresa a las autoridades. Además, la infraestructura japonesa está sobradamente preparada, aunque eso no quita que pueda haber algunas inundaciones o cortes de luz.
Como turista, seguramente te interese saber que puedes estar al tanto de todas estas alertas en tu teléfono. Una de las mejores apps para viajar a Japón (¡y que te recomiendo!) es la del canal de televisión NHK World-Japan. Disponible para iOS y Android. También está muy bien la app Japan Meteorological Agency (JMA).

Como decía, los tifones no suelen golpear directamente estas ciudades, pero por si acaso te pillan, te damos algunas recomendaciones para llevarlos de la mejor manera posible. Siguiendo estos consejos, en ningún momento estarás en peligro y enseguida podrás retomar tu viaje por el país:

…las únicas evacuaciones por tifón en Japón, en los últimos 30 años, fueron en Kyushu, al sur del país? Es la zona más afectada por estos fenómenos.
Dicen que tras la tormenta siempre vuelve la calma. En Japón incluso durante la tormenta. Si estás pensando en caos, saqueos, la ciudad a oscuras, calles anegadas y generadores explotando por todas partes, olvídalo. En Japón está todo perfectamente organizado y preparado para que esto no suceda nunca. La gente sabe qué hacer y los sistemas funcionan. Y, por cierto, ¡después de los tifones suele venir un tiempo espectacular!

A pesar de las advertencias y de extremar las precauciones, conviene que conozcas los síntomas del golpe de calor para cortarlo a tiempo. Las primeras señales de alarma son la sudoración excesiva, el dolor de cabeza y la flojera generalizada (debilidad y sensación de inestabilidad). Estos síntomas pueden derivar en náuseas o vómitos, calambres musculares, taquicardia y primeros síntomas de confusión. Y, si el golpe de calor avanza, finalmente podrás tener desorientación severa, convulsiones o incluso perder la consciencia.
La clave es mantenerse fresco e hidratado. Como turista es muy aconsejable extremar las precauciones durante las largas caminatas, y, si sabes que va a haber ola de calor, procura no sobrecargar el itinerario.

La mejor manera de evitar el golpe de calor es beber con frecuencia. No esperes a tener sed. De hecho, cuando notes esa sensación significa que ya estás empezando a deshidratarte. Además de agua, también es importante reponer sales minerales con alguna bebida isotónica como Pocari Sweat.
Procura hacer pausas, a poder ser, en lugares con aire acondicionado. Planifica con sentido común tus actividades en exterior. Es preferible madrugar un poco y evitar las horas de más calor (entre las 12 y las 16 horas) o dejar ciertas visitas para el atardecer. Y, lo más obvio, lleva roca fresca, ligera y transpirable, y no dudes en usar gorras, sombreros o parasoles para protegerse del sol.
Y siempre, siempre, siempre, viaja con un buen seguro que te ofrezca las mayores coberturas posibles.


Con un seguro de viaje te evitas problemas, tienes línea de atención al cliente 24 horas en español y en el caso de que lo necesites ellos se encargan de todo. ¡Te buscan hasta la clínica a la que tienes que ir! Reserva aquí tu seguro con descuento.
La prioridad absoluta a la hora de hacer la maleta va a ser meter ropa ligera, fresca y cómoda. En este sentido, una muy buena opción es optar por las prendas deportivas dry-fit hechas con tejidos sintéticos livianos, pensadas especialmente para transpirar y secarse rápidamente. El algodón es una malísima opción en climas muy húmedos porque permanece mojado más tiempo.
Pantalones y camisas o blusas flojas de lino o bambú también son una buena opción. Estos dos materiales son muy ligeros y tienen muy buena ventilación.

Te desaconsejo las prendas ajustadas como las mallas o leggins porque, aunque son ropa deportiva y aparentemente confortable, impiden la circulación del aire.
En cuanto al calzado, lo mejor son unas zapatillas ligeras con buena transpiración. Ten en cuenta que un viaje a Japón implica que vas a caminar mucho. Aunque unas sandalias puedan ser tentadoras, seguramente te compense sacrificar el llevar los pies al aire por algo más cómodo y con amortiguación.
…los meses de junio y julio de 2025 fueron los más calurosos de la historia de Tokio, encadenando hasta 10 días seguidos por encima de los 35ᵒC?
Ya te he dado algunos tips básicos para no cocerte en tus propios jugos. Ahora, vamos con una serie de consejos extras que harán que tu verano en Japón no se convierta en un “me quedo en el hotel y me doy duchas frías”:


Viajar a Japón en verano no es imposible, pero va a poner a prueba tu capacidad de resistencia, de adaptación y de planificación para el viaje. A cambio, te regalará festivales únicos, noches con buen clima y muchas horas de luz, que harán que tus vacaciones sean inolvidables.
Con la previsión adecuada y siguiendo nuestros consejos, el calor pasa de enemigo a simple invitado. Y tú, ¿añadirías algún consejo más para enfrentarse al calor japonés? Déjanos tu experiencia en comentarios y ayudemos a futuros viajeros a sobrellevar el verano nipón con algo más que valor… y mucha agua fresca.
El verano japonés combina temperaturas de 30–35 °C (incluso más en olas de calor) con una humedad del 70–90%, lo que genera una sensación térmica muy elevada y sofocante.
Sí, coincide con la temporada de lluvias (tsuyu), con precipitaciones persistentes que aumentan la humedad sin refrescar el ambiente.
Pueden provocar lluvias intensas, viento fuerte y cancelaciones de transporte, aunque suelen estar bien monitorizados y rara vez sorprenden.
La clave es hidratarse constantemente, evitar las horas centrales del día, hacer pausas en lugares con aire acondicionado y no sobrecargar el itinerario.
Lo ideal es llevar ropa ligera, transpirable y de secado rápido, evitando el algodón y las prendas ajustadas que dificultan la ventilación.