¿Sabías que...?
Viajar hacia el este es científicamente más duro para el cuerpo que viajar hacia el oeste. El reloj biológico tarda más en adaptarse cuando sumamos horas que cuando las restamos y, además del sueño, puede provocar irritabilidad, falta de concentración, problemas digestivos y fatiga durante una semana. ¡Lo ideal para recorrer 25.000 pasos por Tokio!























